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La Legislatura reconoció a Eduardo Muñoz por su libro “El Género de la Muerte”

Publicada el 29 agosto, 2025

En un emotivo acto, el criminólogo mendocino fue distinguido por su aporte académico en la lucha contra la violencia de género. La obra, escrita junto a la investigadora española Carolina Torres Suay, analiza el femicidio desde una mirada científica y propone estrategias para su prevención y erradicación.

La Legislatura reconoció a Eduardo Muñoz por su libro “El Género de la Muerte”

A sala colmada, la Legislatura de Mendoza rindió homenaje al escritor y criminólogo Eduardo Muñoz, autor junto a la investigadora valenciana Carolina Torres Suay, del libro El Género de la Muerte. La obra, que representa un hito en el análisis criminológico del femicidio, fue destacada por su aporte en la lucha contra la violencia de género y su mirada científica para la prevención y erradicación de este flagelo.

El encuentro, que tuvo lugar en el auditorio del edificio Margarita Malharro de Torres, reunió a jóvenes estudiantes y docentes del instituto José María Argumedo, además de familiares y amigos del escritor, quienes siguieron con atención cada intervención.

La apertura estuvo a cargo del senador Marcos Quattrini, impulsor del reconocimiento. El legislador valoró la importancia de acercar este tipo de iniciativas a las nuevas generaciones, subrayando que el libro permite identificar distintas formas de violencia y reflexionar sobre cómo enfrentarlas.

Al recibir la distinción, Eduardo Muñoz expresó su profundo agradecimiento y explicó que el libro fue concebido desde una perspectiva científica, alejada de la polarización y del fanatismo. Junto a su coautora, buscó analizar el femicidio como un hecho innegable, indagando en sus raíces sociales, culturales e institucionales. El objetivo de la obra es aportar herramientas que permitan evolucionar hacia una verdadera igualdad de género.

Muñoz relató que la publicación pudo concretarse gracias al respaldo de una editorial española, que los presentó en la Feria del Libro de Valencia, una de las más importantes del mundo hispano, lo que permitió dar proyección internacional al trabajo.

Para el criminólogo, lo más impactante del proceso de investigación fue constatar el sufrimiento de las víctimas y la falta de respuestas del Estado frente a la violencia de género. Considera que muchas veces el tema se convierte en una bandera política y pierde eficacia en la construcción de soluciones reales. Por ello, la propuesta de la obra es brindar un análisis técnico y académico que ayude a identificar y prevenir las conductas violentas.

El homenaje también tuvo un fuerte sentido personal. Muñoz destacó que más allá del plano académico, el reconocimiento representaba la posibilidad de compartir con familiares, amigos y especialmente con su madre, quien fue una inspiración constante en su vida. Para él, el diploma recibido simboliza no solo un logro profesional, sino también un tributo a todas las mujeres que marcaron su historia y su formación.

Una charla para comprender el ciclo de la violencia

Tras la entrega del diploma, Muñoz ofreció una conferencia en la que profundizó sobre los mecanismos de la violencia de género. Para ello, tomó como caso emblemático el de Julieta Prandi, modelo y conductora que denunció graves episodios de violencia psicológica.

Explicó cómo este tipo de agresión, difícil de detectar y de probar, puede llegar a generar daños más profundos que la violencia física. “El control disfrazado de protección termina convirtiéndose en una cárcel. Pequeños gestos se transforman con el tiempo en cadenas que destruyen la autoestima y la libertad de decidir”, señaló.

El autor expuso a los estudiantes el concepto de ciclo de la violencia, que inicia con insultos y agravios, continúa con la agresión física, psicológica o sexual, y concluye en la llamada “fase de luna de miel”, en la que el agresor promete cambiar. Un círculo que, de no romperse, se repite indefinidamente.

En su exposición, Muñoz también aclaró la diferencia entre violencia doméstica y violencia de género, destacando que esta última está definida internacionalmente como la ejercida contra la mujer por el solo hecho de serlo, y que responde a una desigualdad estructural histórica entre varones y mujeres.

Intercambio con estudiantes y docentes

El encuentro finalizó con un espacio de preguntas donde alumnos y profesores dialogaron con el escritor. Uno de los docentes consultó si el caso de Prandi podía ser un disparador para visibilizar otros. Muñoz sostuvo que se trató de un “antes y un después”, porque por primera vez un tribunal argentino condenó con tanta severidad un caso de violencia psicológica, abriendo un camino para su reconocimiento judicial.

Al mismo tiempo, instó a generar propuestas legislativas que permitan agilizar los mecanismos de asistencia a las víctimas y evitar la burocracia que muchas veces retrasa la respuesta estatal.

El reconocimiento a “El Género de la Muerte” fue más que un homenaje académico: se transformó en un llamado colectivo a reflexionar, educar y actuar frente a la violencia de género. Entre la emoción de familiares, docentes y estudiantes, quedó latente el compromiso de seguir construyendo una sociedad más consciente y justa, en la que la palabra escrita se convierta en herramienta de transformación.